Mundos Literarios
Por una vida sana
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¿AMOR? ...no huele a rosas, lo siento.

Si preguntamos a los padres sus experiencias de amor por sus hijos, ciertamente que llegarán a las lágrimas. No importa qué tipo de lágrimas. En medio de la alegría o el dolor, cada experiencia máxima de amor está acompañada de un sacrificio superior que siempre se justifica. Así es, y lo puedo graficar con grandes eventos o personajes universales. Teresa de Calcuta, vivía el amor en medio del hedor a muerte. Los estudiantes que se organizan en invierno para llevar abrigo y sopa caliente a las personas que viven en la calle no se envuelven en erfume ni lo huelen. El aroma a pólvora  y cadáveres que enfrentaba la Cruz Roja u otra institución humanitaria en medio de la guerra o la atención de beneficencia a postrados... y tanto más.

 El amor no huele a rosas. Porque es en medio de los momentos más duros en donde más se pone a prueba y hasta los que nos creemos enamorados hasta las patas, tendemos a renunciar ante un conflicto.

Qué esperamos de nuestros estudiantes. Me desconcierta presenciar a un adulto quejándose de ese joven por la falta de respeto, falta de compromiso, falta de cariño o indiferencia ante los valores. Más me desconcierta que los adultos tomemos ""medidas disciplinarias" por la falta de participación, actitud desganada o la "desmotivación" de los alumnos. A veces, tiendo a reír cuando el adulto castiga a los jóvenes porque son "inacapaces de organizarse y unirse" para una actividad.

Y como adulto, reniego del otro adulto; hago grupo aparte; distingo entre mis más cercanos rechazando de plano a los más lejanos: "relación profesional", "relación de adultos". Llenándonos la boca con la "inclusión". Nos llenamos de normas de convivencia para detener el "bulling", la discriminación, la deserción escolar por rechazos evidentes entre adolescentes, que le bajamos el perfil porque "son cabros chicos" sin lograr entender que en esa etapa de la vida es lo más importante y lo máximo que pueden sentir. Somos incapaces de darnos cuenta que en eso y para eso, solo se educa con el testimonio.

No puedo compartir un pan, si no tengo pan. No puedo dar lo que no tengo o enseñar lo que no conozco. Eso se llama cinismo. Y los chiquillos "cachan al vuelo".

Todo está en los libros, excepto la decencia y la consecuencia. Y solo se educa con eso, no hay más.

Cuestión de amor... y no huele precisamente a rosas.

y no huele precisamente a rosas

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